El Proyecto de Restauración

I_LA INTERVENCIÓN ARQUITECTÓNICA DE 2015

La intervención arquitectónica que se realiza en 2015 pone de manifiesto el compromiso de la Fundación Zayas y del equipo técnico encargado del proyecto por la conservación y puesta en valor de la originalidad del edificio y su maquinaria. Para este cometido se ha llevado a cabo un proceso de investigación histórica previo que nos ha permitido valorar y decidir sobre determinados aspectos constructivos y estéticos de la obra. De este modo, la mejora de las condiciones constructivas del bien ha supuesto la eliminación de determinados materiales y soluciones constructivas aportadas en la reforma anterior de 1991, bien porque aceleraban el deterioro o porque alteraban la forma original del conjunto.

La actuación que se realiza tanto a nivel arquitectónico como programático parte de reconocer la configuración original de La Almazara tanto a nivel espacial como material. El proyecto se lleva a cabo bajo la premisa del respeto, de manera que la introducción de nuevos elementos para la comprensión del museo o la adecuación a otros usos tenga lugar sin perjuicio alguno a los valores patrimoniales del conjunto o sus partes.

El proyecto de arquitectura del nuevo museo define varios niveles de intervención: restauración de los elementos arquitectónicos y objetos deteriorados, sustitución de elementos auxiliares e instalaciones, adecuación de espacios a nuevos usos y obras de apoyo a la musealización.

La restauración se ha centrado en el tratamiento de acabados superficiales de muros y trojes, el refuerzo y reconstrucción de huecos, la estabilización de pavimentos y la limpieza de los objetos originales. Cabe destacar la solución constructiva ejecutada para eliminar las humedades interiores existentes en las partes bajas de los muros de la nave de prensado y molino hidráulico, tratadas con morteros de cal específicos para evitar la formación de manchas de humedad por capilaridad. Esta parte de la obra será descrita en detalle en el siguiente apartado del libro, redactado por el arquitecto técnico director de los trabajos de restauración material, Francisco Campos Fernández.

En 2015 también se lleva a cabo la reforma y sustitución de aquellos elementos procedentes de la restauración de 1991 que se consideraron mejorables o poco apropiados para el objetivo de destacar los valores originales del conjunto. Tales fueron la sustitución de todas las barandillas e instalaciones existentes. La electricidad se renueva por completo, ocultando el cableado y reemplazando la iluminación por otra más eficiente. Los aseos se reforman para hacerlos accesibles. También se sustituyen las barandillas por otras más ligeras que permiten mejorar la vista sobre el valle del río torrente en el patio de trojes o la vista de la Almazara desde la calle Canalón.

Los nuevos usos que se proponen con el proyecto de 2015consisten en la adecuación de sala de prensado a auditorio y la adecuación de espacio de molino de sangre a espacio expositivo. La sala del edificio principal, donde se encuentran las vigas de prensado, se adapta mediante elementos de carácter efímero como una tarima sobre una estructura desmontable de acero, una pantalla enrollable para las proyecciones (fija pero oculta) y 41 sillas plegables a espacio para conciertos, conferencias y proyecciones de video. En el molino de sangre se ha dispuesto un soporte liso continuo de cartón-yeso en las tres paredes del fondo de la sala para exponer trabajos gráficos.

Para la nueva musealización de la Almazara se han realizado obras que mejoran la exposición del conjunto y su relación con el entorno. En el patio de trojes, además de reparar los muros y cambiar barandillas, se ha construido un mirador para ver el valle del rio torrente dentro del troje con mayor altura. Para ello se han reutilizado algunas ruedas y soleras de molino preexistentes en la Almazara y grava de las canteras de El Padul. Las obras de limpieza de los pozuelos y canales subterráneos del aceite en la nave de prensado permiten exponer con claridad el sistema de circulación del aceite por el subsuelo de la sala. Igualmente las obras de demolición parcial del pavimento nos han permitido descubrir la maquinaria interna del molino hidráulico, sacando a la luz el rodezno de acero macizo y el saetillo de madera, ocultos desde que la Almazara dejo de funcionar.

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